El municipio contará con la primera institución destinada a la educación en materia de tránsito.
El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Felipe Rodríguez Laguens, firmaron el acuerdo mediante el cual la administración central realizará un aporte económico de 3 millones de pesos al municipio.
El dinero está destinado a la creación de un Polo de Seguridad Vial en el parque municipal, en donde funcionará la primera escuela de las mil que se crearán en todo el país.
El edificio costará más de tres millones y medio de pesos y se estima que estará finalizado para diciembre de este año. Para poder iniciar la obra, que será de 1400 metros cuadrados, el Gobierno Nacional girará el dinero en dos etapas, de un millón y medio cada una.
En este sentido, el intendente se mostró agradecido y destacó que no tiene más que “el compromiso de trabajar por las necesidades de los vecinos de Lomas de Zamora para generar soluciones rápidas”.
Además de ser un gran paso en materia de seguridad vial para el municipio, a nivel nacional la medida es sumamente importante, ya que se trata de la construcción del espacio en el que funcionará la primera Escuela de Educación Vial del país.
Randazzo afirmó que la edificación de este espacio, al igual que todas las tareas que se vienen realizando, tiene que ver con el trabajo conjunto entre Nación y los municipios “para crear una cultura de la conciencia vial”.
Como próxima medida, también se espera que para el año que viene las cuestiones de educación vial se puedan plasmar en una asignatura escolar “para crear conciencia en los más chicos”.
Con respecto al nuevo edificio, Randazzo destacó que “va a permitir que se abandone el viejo concepto de la Dirección de Transito en donde muchas veces se entregan licencias sin compromiso, lo cual es como entregar un arma”, en relación con la falta de controles más estrictos al tramitar los registros de conducir.
El ministro también subrayó la importancia de la implementación de nuevas tecnologías mediante las cuales la falsificación de licencias será imposible, y la creación de un registro nacional de conductores inhabilitados, para que los infractores no puedan sacar su cédula habilitante para manejar en un municipio vecino.
A partir de la implementación de esta técnica, será obligatorio consultarla antes de entregar la documentación a los solicitantes.
Enfática defensa de la gestión a nivel nacional
El ministro del Interior aprovechó la jornada para hacer un repaso sobre los avances que tuvo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner a nivel social.
Los ejes centrales fueron el planteo de la oposición para elevar las jubilaciones al 82 por ciento móvil de los salarios de trabajadores en actividad, la Asignación Universal por Hijo y las retenciones a las exportaciones de productos alimenticios.
Sobre la primera de las inquietudes periodísticas, Randazzo destacó que “nadie puede estar en contra de mejorar los salarios de jubilados y pensionados”, al tiempo que resaltó que, desde 2003 hasta la actualidad, el haber mínimo de la clase pasiva aumentó en un 597 por ciento, y la cantidad de beneficiados a través de moratorias llegó a 2.350.000 personas.
A pesar de las mejoras, como la administración de aportes en manos del Estado y la Ley de Movilidad Jubilatoria, el funcionario admitió que “hay que seguir trabajando para lograr una reparación histórica sobre lo que ya se hizo”.
En este sentido, también agregó la importancia de “una medida revolucionaria”, como calificó a la Asignación Universal por Hijo, que generó “un aumento del 25 por ciento en la matricula escolar y el incremento de las consultas en centros de salud”.
Otro tema candente fue el de las retenciones al sector agropecuario. En ese sentido, Randazzo destacó que el modelo económico actual “ha generado buenos resultados a partir del desarrollo del mercado interno, la importante economía de exportación, y el superávit fiscal que logró más ingresos que gastos”.
El ministro enfatizó que el Gobierno “no va a tomar ninguna decisión que afecte a los que menos tienen para darle a los que históricamente ganaron más en la República Argentina”, en relación a las políticas de retenciones que mantienen sobre los productos primarios que “de no existir generarían el aumento del precio de la carne o del pan, en el caso del trigo”